lunes, 10 de junio de 2013

Presentado el cómic El Código Fadrique

El código Fadrique nace de la idea de enriquecer el universo burgalés con nuevos personajes. Si en mi obra anterior me centré en el universo cidiano, con Mío Cid, Jimena, o guiños a Fernán González... En este cómic avanzamos unos 5 siglos (hablamos de 1499) hasta encontramos con Fadrique de Basilea, Fernando de Rojas y el Cardenal Cisneros.

Es verdad que ninguno de ellos es burgalés, pero a todos ellos les une alguna conexión importante con la ciudad. La familia de personajes históricos va creciendo, al tanto que expanden un universo de fantasía único y propio de nuestro entorno. Y si, por supuesto que si, los buenos son muy buenos y los malos son muy malos. Y es importante que sea así. Si nos acercamos a un punto de vista de "la historia del Libro" (libro con mayúsculas), en los cómics anteriores de Mío Cid nos topamos con un monje escriba de la mano de San Íñigo. Al que pudimos verle en su escriptorium, todo desordenado. Ahora en el Código Fadrique nos encontramos al maestro impresor Fadrique el Alemán, en su imprenta, con papeles secándose, los frascos de tinta casi a granel, las mesas con los tipos móviles, o los paños de entintado. Aquí encontramos la evolución del amanuense, con una producción en exclusiva ejemplar a ejemplar a lo que es una producción en masa que ofrece la imprenta.

Pero la historia no es una aburrida historia que atiende a un relato histórico académico, sino pura ficción que nos mueve entre dos épocas: la de finales del siglo XV y la de principios del XXI. Los otros personajes, los que habitan en nuestra época, son todos inventados. No existen. Ellos son Gadea y Millán, dos investigadores del Museo del Libro, un ladrón internacional de guante blanco, un miembro de la Hispanic Society de Nueva York (a la que agradecemos que nos haya cedido de modo virtual el original de la Celestina), y un camarero del Mesón del Cid. En estos saltos podremos ver como era la imprenta de Fadrique tal y como os he descrito antes, y el espacio que ocupa ahora (el Mesón del Cid), un restaurante con proyección dentro y fuera de la ciudad.

¿Pero cómo nace el código Fadrique? Pues hay una segunda historia que es la que está por detrás... la del proceso de creación. Aquí los protagonistas son por un lado Rodrigo Burgos, director del Museo del Libro y por otro Juanjo García Gil, editor de Siloe y propietario del Museo. Las reuniones con ellos dimos forma al guión con sus situaciones y a los personajes con sus personalidades. La verdad que todo han sido facilidades con ellos. A medida que se iba desarrollando el proyecto, en las revisiones también participaron Javier Gil y Tati del Museo, y las correcciones de Silvia de Siloé fueron fundamentales (esas tildes, esa gramática, las haches, las mayúsculas o las uves…). Los escenarios son reales y adaptados. Cámara en mano me dispuse a fotografiarlos, con el fin de adaptarlos al cómic. Exteriores como la plaza de Santa María, la Catedral o la fachada del Museo e interiores como el propio Museo del Libro o el Mesón del Cid. Y me puse a dibujar: el cómic está íntegramente dibujado por ordenador: un Mac, una Wacom y muuuuchas muuuuchas horas de trabajo.


Y con esto llegamos a la presentación, que tuvo lugar el pasado 28 de mayo de 2013. El emblemático Salón Rojo del Teatro Principal de Burgos acogió dicho evento con gran afluencia de público. Rodrigo Burgos presentó el evento y me dio paso, donde relaté esto mismo que acabais de leer.

Para adquirir este último trabajo, os invito a que os paséis por el Museo Fadrique de Basilea, situado en la Travesía del Mercado, 3 (El Hondillo), junto a la Plaza Mayor de Burgos.