miércoles, 15 de junio de 2011

La Tarasca, segundo cómic de las Aventuras de Mío Cid ilustrado por Mirbind


La Castilla del siglo XI, sus compañeros de avatares (doña Jimena, Álvar Fáñez, Bellido Dolfos o el rey Sancho), el guiño a las localizaciones burgalesas (los monasterios de San Pedro de Cardeña y San Salvador de Oña, el Castillo...) y un Cid juvenil y espontáneo que nada tiene que ver con la imagen de un rudo batallador son las señas de identidad de este nuevo héroe de tebeo que acaba de publicar su segunda aventura en cómic.

Después de La estatua del Buen Conde, primer capítulo de la serie, llegan ahora Las aventuras de Mío Cid en La Tarasca. La escultura de Fernán González, protagonista de la primera correría de los personajes cidianos, deja paso a la leyenda medieval de La Tarasca, un monstruo con forma de dragón, cabeza de león, cuerpo de tortuga, pies de oso y cola de escorpión que habitaba en la localidad francesa de Tarascón y que, en los carnavales de Hacinas encarna al diablo.

La aventura del Campeador se sucede, además, en el contexto histórico de la guerra de los tres Sanchos (Sancho de Castilla, de Aragón y de Navarra), conflicto que enfrentó en Burgos y La Rioja a los reyes de Navarra, Castilla y Aragón entre 1065 y 1067. Y entre medio encontramos una lucha medieval (un juicio de Dios que enfrenta al mejor hombre de cada bando), brujas, malos, cofres, reyes, huestes y, por supuesto, auténticos héroes. Dirigido a un público infantil y juvenil y a los amantes de lo cidiano, Las aventuras de Mío Cid recuperan lo mejor de la Castilla medieval para entretener y divertir.

Así lo definió la redactora de Diario de Burgos Inmaculada López de la Hera en la sección de Cultura de miércoles 15 de junio de 2011.

La segunda entrega de Las aventuras de Mío Cid pudo adqurirse con Diario de Burgos por solo un euro más durante junio de 2011.